DE SÍNDROME EN SÍNDROME

Este fin de semana me regalaron una camiseta con el siguiente eslogan: “one thing at a time”. No sé si será una señal, pero así me lo he tomado.

Así que me ha hecho reflexionar sobre la necesidad de tomarse unos días haciendo eso, una cosa a la vez o una cosa tras otra. Nada más y nada menos. Acostumbrados como estamos a hacer muchas cosas a la vez, no será tarea fácil para algunos.

De todos es sabido que a la vuelta de vacaciones sufrimos, o eso nos dicen, el “síndrome postvacacional”. Se publican artículos donde nos dan recomendaciones para llevar lo mejor posible la vuelta a la rutina. Qué hacer y qué no hacer.

Pero ahora también he leído que se habla del “síndrome prevacacional” y de cómo, la cercanía de las vacaciones y el deseo dejar todo hecho antes de irnos, nos llevan a lo que se ha denominado “ansiedad anticipatoria”. Tremendo.

También los estudios  nos hablan de que durante las vacaciones, hay personas que dicen ser incapaces de “desconectar” de sus trabajos y que vuelven con más estrés del que se fueron. O con la decisión de divorciarse de su pareja. Según las estadísticas al respecto, es después de las vacaciones de verano y de Navidad cuando aumenta el número de divorcios.

Visto el  panorama, asusta cogerse vacaciones, pero también quedarse sin ellas. Nos movemos de  síndrome en síndrome y hemos normalizado lo que no debería serlo. Es decir, nos vemos contagiados por la tendencia social que nos define cómo debemos sentirnos en tal o cual momento sin dejarnos espacio para la reflexión. Esto si que es “inmunidad de rebaño” o, mejor dicho, “contagio de rebaño”.

Recién salidos de un confinamiento y temerosos de una segunda oleada del coronavirus, parece evidente que debiéramos haber sacado algún aprendizaje al respecto sobre  nuestro propósito vital. Tener claro lo que es realmente importante para nosotros. Valorar más las pequeñas cosas y aplicar la filosofía “slow life”, o vida lenta,  al menos durante  este periodo estival que será, cuando menos, un poco atípico.

Si durante el confinamiento hemos estado hiperconectados  e hiperactivos, bien sea por motivos laborales o gastronómicos, por aquello de hacer pan y bizcochos, quizás ahora es el momento del autocuidado, de desconectar del mundo y de conectar con nosotros mismos. Es el tiempo  de hacer una cosa a la vez y disfrutar del momento y de la compañía,  o de la soledad, también muy necesaria.

Nosotros, en Foro de Logística, también necesitamos aplicar esta filosofía a este tiempo de vacaciones  para volver con las pilas cargadas.  Hemos trabajado duro y con ilusión, así que estamos satisfechos y animados a seguir con la tarea.

No sabemos qué pasará a la vuelta, seguimos con la incertidumbre, pero si sabemos que estaremos preparados para combatir los síntomas de todos los síndromes, porque lo que hacemos nos motiva y eso, es la mejor garantía de éxito.

Nos vemos en septiembre! Buen verano.

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