Han pasado diez años desde que en Foro de Logística pusimos en marcha el primer Foro de Talento Logístico y el primer Estudio de Tendencias de Empleo y Talento en Logística y Transporte. Hoy, una década después, el balance no puede ser más revelador: el sector logístico español ha vivido un proceso de transformación profunda que ha redefinido su mapa laboral, su estructura profesional y su identidad como industria esencial.
El X Estudio de Tendencias de Empleo y Talento Logístico nos permite mirar hacia atrás con perspectiva y confirmar lo que ya intuíamos: la logística no solo ha crecido, sino que se ha reinventado. En medio de una década marcada por crisis económicas, una pandemia global, reformas laborales y una digitalización acelerada, la logística española ha mostrado su capacidad para adaptarse, generar empleo y mantener su papel como pilar estratégico de la economía.
Una década de crecimiento sin precedentes
Entre 2015 y 2025, el empleo logístico ha crecido casi un 45 %. Eso significa casi 400.000 nuevos puestos de trabajo, un aumento constante que solo se vio interrumpido en los meses más duros de la pandemia.
Este crecimiento, además de cuantitativo, ha sido estructural. Se ha producido una expansión de las actividades de almacenamiento, distribución y transporte, impulsada por el auge del comercio electrónico y la necesidad de cadenas de suministro más ágiles. Hoy, la logística no es un área de apoyo: es un sector estratégico en sí mismo, transversal a toda la economía.
Sin embargo, este crecimiento no está exento de sombras. Las cifras reflejan un éxito colectivo, pero también evidencian desafíos estructurales que determinarán la próxima década.
El reto del relevo generacional
Uno de los datos más preocupantes del estudio es el envejecimiento de la fuerza laboral. Solo el 5 % de los trabajadores tiene menos de 25 años, mientras que casi siete de cada diez superan los 40. En los próximos quince años, el sector tendrá que reemplazar a más de medio millón de profesionales que se jubilarán.
Este relevo generacional no puede improvisarse. La logística necesita atraer jóvenes con un relato moderno y real: un sector donde la tecnología, la sostenibilidad y la innovación son protagonistas. Hay que romper la percepción de que la logística es un trabajo “duro” o “antiguo” y mostrar que, hoy, es un espacio para el desarrollo, la digitalización y el crecimiento profesional.
Más mujeres, pero aún pocas
El empleo femenino en logística ha crecido casi un 70 % en diez años, pero las mujeres siguen representando solo el 22 % del total. Es un avance insuficiente si pensamos en la magnitud del cambio que se necesita.
La logística debe ser un sector inclusivo, capaz de ofrecer igualdad de oportunidades en todos los niveles: desde la conducción y la operación hasta los puestos de dirección. La diversidad no es solo una cuestión de equidad; es una fuente de competitividad y una condición indispensable para innovar.
La escasez de talento se convierte en una crisis estructural
En 2015 hablábamos de dificultades puntuales para cubrir ciertas vacantes.
Diez años después, hablamos de una crisis crónica. El 76 % de las empresas del sector afirma tener problemas para atraer talento.
Los perfiles más demandados son cada vez más especializados: ingenieros de procesos, planificadores, especialistas en datos, responsables de sostenibilidad, expertos en automatización o profesionales con competencias híbridas entre logística y tecnología.
La escasez no responde solo a un déficit de mano de obra, sino también a una brecha de competencias. Nos digitalizamos más rápido de lo que formamos. Y esa diferencia se nota: cada vez hay más vacantes que tardan meses en cubrirse.
Rotación y absentismo: dos síntomas de una misma realidad
El estudio señala que la rotación supera el 30 % y en algunos segmentos, como el almacén o la última milla, llega al 50 %. Además, el absentismo se ha duplicado en diez años, situándose por encima del 8 %.
Estos indicadores no son meras estadísticas: son señales de fatiga organizativa. Revelan la necesidad urgente de mejorar las condiciones laborales, el bienestar físico y emocional de los trabajadores y, sobre todo, la estabilidad. Un sector que funciona las 24 horas del día no puede sostenerse sobre una base de inestabilidad permanente.
Salario y Conciliación, los factores que deciden la contratación
El salario sigue siendo el factor más determinante a la hora de aceptar un empleo, pero ya no es el único. La conciliación entre vida personal y profesional ha pasado a ser el segundo criterio más importante, por delante
del clima laboral o la flexibilidad horaria.
El mensaje es claro: el talento logístico no solo busca trabajo, busca proyectos de vida. Y las empresas que no entiendan esta evolución tendrán más dificultades para atraer y retener a los mejores.
IA y digitalización: el nuevo ADN de la logística
La inteligencia artificial ya forma parte de la operativa diaria. Según el estudio, más del 60 % de las empresas logísticas utilizan IA para optimizar procesos, analizar datos o gestionar rutas.
Pero el verdadero reto no es tecnológico: es humano. Las máquinas aprenden más rápido que nosotros, y eso exige una formación constante, adaptable y accesible. La logística del futuro será híbrida: una combinación de inteligencia artificial y humana, trabajando juntas para lograr cadenas más inteligentes, sostenibles y resilientes.
Nuevos perfiles, nuevas competencias
Los roles logísticos han evolucionado enormemente: hoy se necesita dominio digital, analítica avanzada, gestión de riesgos, sostenibilidad y competencias híbridas. El sector demanda nuevos perfiles: Ingenieros/as de procesos, expertos en datos, perfiles de ciberseguridad y automatización, entre otros.
Los próximos años exigirán una reestructuración masiva de competencias.
Diez años después: lo que hemos aprendido.
Diez años de análisis nos dejan lecciones muy claras:
- El sector crece, pero necesita un nuevo contrato social.
- Generamos empleo, pero no logramos atraer ni retener suficiente talento.
- Avanzamos en digitalización, pero más rápido que en formación.
- Mejoramos en igualdad, pero aún estamos lejos de la meta.
- Y, sobre todo, debemos entender que la competitividad del sector no se mide solo en eficiencia operativa, sino en la capacidad de construir empleo de calidad, atractivo y sostenible.
La década que empieza ahora
El futuro inmediato de la logística española pasa por tres grandes desafíos:
- Garantizar el relevo generacional, con una estrategia país
- Reforzar la calidad del empleo, integrando conciliación, diversidad, bienestar y desarrollo profesional.
- Acompañar la transformación digital con una actualización profunda de competencias.
Si lo logramos, la logística no solo seguirá siendo un motor económico: será un referente en empleabilidad, innovación y sostenibilidad social.
Porque la logística, más que nunca, no solo mueve mercancías: mueve oportunidades, talento y progreso.