Cómo mitigar el golpe en la Cadena de Suministro

[et_pb_section fb_built=»1″ _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» custom_padding=»5px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_row _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» custom_padding=»11px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_text _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

La devastadora dana que ha arrasado el levante de nuestro país, y que todavía no se ha ido, está amenazando con generar un efecto dominó en la actividad económica de nuestro país. Desde las dramáticas e irreversibles pérdidas humanas y los daños materiales, hasta la interrupción de la cadena de suministro y la desestabilización de los precios de ciertos bienes y servicios generados y servidos desde las zonas afectadas… Todo esto conllevará riesgos a los que nunca nos habíamos enfrentado en nuestra historia reciente. Sí es cierto que contamos con la experiencia adquirida en la pandemia, algo que ya parecía lejano, pero que toca desempolvar. Necesitamos esos aprendizajes para que nos sirvan de guía y ayuda para evitar futuros contratiempos en la producción. Los responsables de las organizaciones han de hacer de la gestión de la incertidumbre una prioridad.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row column_structure="2_5,3_5" _builder_version="4.14.8" _module_preset="default" custom_padding="3px||5px|||" global_colors_info="{}"][et_pb_column type="2_5" _builder_version="4.14.8" _module_preset="default" global_colors_info="{}"][et_pb_image src="https://forodelogistica.com/wp-content/uploads/2024/11/dana.jpg" title_text="dana" _builder_version="4.14.8" _module_preset="default" global_colors_info="{}"][/et_pb_image][/et_pb_column][et_pb_column type="3_5" _builder_version="4.14.8" _module_preset="default" global_colors_info="{}"][et_pb_text _builder_version="4.14.8" _module_preset="default" custom_padding="12px|||||" global_colors_info="{}"]

Recuerdo en una reunión con directivos hace unos meses, que éstos identificaron las fuentes de riesgo que más les preocupaban: el ‘fallo de suministro de proveedores’ fue el primero de ellos, seguido de la ‘interrupción de la fabricación’, la ‘interrupción logística / intralogística’, la ‘caída de sistemas IT / OT’ y el aumento de costes de suministros necesarios para la actividad y energía. Lo que estamos viviendo en Valencia y resto de zonas afectadas, podría tener impacto en todos ellos.

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» custom_padding=»4px|||||» global_colors_info=»{}»][et_pb_column type=»4_4″ _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»][et_pb_text _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

Los responsables de la cadena de suministro, que alguna vez vieron que eso de la gestión de riesgos y la resiliencia operativa como algo no prioritario, han de reaccionar a la máxima velocidad y darse cuenta de que para administrar el riesgo de manera efectiva, los planes deben estar establecidos de antemano. Y sí, aunque las interrupciones no se pueden predecir, se pueden crear planes con los procedimientos adecuados para absorber las posibles interrupciones, o minimizarlas al máximo. Comprender e identificar las fuentes de riesgo que deben formar parte de las actividades diarias de los empleados.

Además de gestionar el riesgo, es necesario comprender el principio cada vez más importante de la agilidad de la cadena de suministro para garantizar que brindan protección contra lo inesperado. Desde lo vivido en la pandemia, en el terremoto y tsunami de Japón, conflicto de Ucrania… cada vez más profesionales están incorporando resiliencia operativa a sus procesos de suministro global mediante la determinación de qué procedimientos y tecnologías empresariales equiparán mejor a sus organizaciones para mitigar el riesgo.

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» hover_enabled=»0″ global_colors_info=»{}» sticky_enabled=»0″]

¿Y qué podemos hacer?

Estas son algunas estrategias que las empresas pueden implementar para crear resiliencia y agilidad en sus procesos de suministro:

  • Diseñar redes para soportar posibles interrupciones en primer lugar. Modelad vuestra cadena de suministro y analizad las fuentes de riesgo para vuestra empresa utilizando las herramientas disponibles. Existe tecnología, como los SGA/WMS, que permite a las empresas determinar dónde y cuándo comprar, fabricar, almacenar y mover productos a través de sus redes. Además, estas herramientas ayudan a evaluar diferentes estrategias de abastecimiento, producción, transporte e inventario para mantenerse al día con los cambios en el entorno empresarial, como el impacto de la interrupción del suministro; abastecimiento único frente a abastecimiento doble; partes alternativas,… Como resultado, las empresas pueden emplear sus activos de manera más efectiva, reducir costos, reducir niveles de inventario y mejorar el servicio al cliente.
  • Utilizar herramientas avanzadas de la cadena de suministro para una evaluación de riesgos completa. Construid diferentes escenarios y modelad extensivamente. Por ejemplo, examinad cómo vuestra red podría hacer frente a una interrupción completa de la capacidad de suministro o distribución, es decir, una interrupción de 12 semanas en la Comunidad Valenciana, una huelga en Francia, o un conflicto armado en Ucrania. Preguntaos: ¿Podemos obtener productos de diferentes regiones o proveedores? ¿Con qué costes? ¿Con qué impacto en las ventas? ¿Cómo impactaría en la cuenta de resultados un aumento del 20% o más en los costes de distribución debido a los aumentos de los precios de materias primas? ¿Cómo cambiaría nuestras estrategias de distribución y transporte? Estos y otros escenarios de la vida real se pueden probar con anticipación.
  • Desarrollar un proceso de negocio sólido e institucionalizado que tenga en cuenta los riesgos. Aseguraos de que el proceso considere activamente estos riesgos para vuestra cadena de suministro y evaluad el impacto. Un sólido proceso de planificación de ventas y operaciones puede servir como base para eliminar estos problemas. A lo largo de la última década, este proceso de planificación estratégica del negocio ha evolucionado hacia algo más que un simple equilibrio entre oferta y demanda. Ahora considera escenarios alternativos de oferta y demanda, así como su impacto en los ingresos y los márgenes.
  • Incorporar la identificación de riesgos en las operaciones diarias. Responsables de todas las organizaciones, aprended a visualizar y comprender qué posibles fuentes de riesgo podrían afectar a vuestra actividad, departamento… y formalizad la identificación de éstas en vuestro día a día. La gestión de riesgos es como la gestión de la calidad o una estrategia de sostenibilidad: debe ser omnipresente para ser eficaz. Si la evaluación del riesgo es una función diferente o un departamento separado, entonces no podréis abordar las fuentes cotidianas de riesgo en toda la organización, donde la evidencia sugiere que el impacto es mayor. Este artículo de mi admirado Sebastián Puig en Sintetia os puede dar algunas pistas.
  • Crear agilidad en la cadena de suministro. Diseñad vuestras estrategias de mitigación de riesgos según el principio de la destreza de la cadena de suministro. El sector de la moda fue una de las primeras en reconocer los beneficios de la agilidad. El término ‘fast fashion’ describe la cadena de suministro que puede llevar los artículos desde la mesa de diseño a la estantería en semanas en respuesta a las tendencias de los consumidores. Esta estrategia proporciona una enorme ventaja competitiva para satisfacer la demanda impulsada, por ejemplo, por un verano inusualmente húmedo, o para llevar al mercado ese ‘accesorio imprescindible’ de repente. También reduce significativamente el riesgo de la cadena de suministro.

Toca reconocer, y poner en marcha, que una estrategia de mitigación de riesgos bien preparada puede, por un lado reducir al máximo el golpe en nuestra actividad económica, proteger a los miembros de nuestros equipos, y la tecnología puede servir como un componente efectivo para gestionar esta incertidumbre de la cadena de suministro. Mediante el análisis de datos críticos, la planificación de escenarios hipotéticos y la puesta en marcha de procesos automatizados, las empresas pueden gestionar la variabilidad en sus cadenas de suministro independientemente de las incertidumbres futuras.

Todo mi apoyo y cariño a la terreta, Amunt!

[/et_pb_text][et_pb_text _builder_version=»4.14.8″ _module_preset=»default» global_colors_info=»{}»]

José Luis Casal

Experto en Nuevos Modelos de Negocio
Consejero de Empresas
Innovation Strategist en Foro de Logística
Managing Director Industry 4.0 Cionet
Colaborador en medios. Ponente.

betterbusinessforabetterworld.com
LinkedIn: José Luis Casal | X: @jlcasal

[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section]